EN EL LLANO
Rulfo es la sustancia más pura y el desierto infinito; el infinito desierto de la sustancia. Un desierto es un infinito descompuesto en infinitos granos de arena. Ese grano que podemos vislumbrar los miopes como la cosa más semejante al átomo. Y en ese tremendo desconocimiento de la ciencia, uno se sumerge en una duna, primero conocida, luego ignorada, donde las tempestades son más grandes que en el océano; aunque en el llano sólo hay ríos y sólo a veces; sólo cuando Dios prefiere que llueva. No sabemos cuál es la razón de esa atracción por la pobreza, la injusticia y la orfandad. Suponemos que hay como una lignina, esa sustancia que une las fibras para hacer madera, y esa sustancia es la que nos compromete a regar un hermoso árbol, aunque se alimente de savia espesa, de savia de polvo.
Tres cuentos, tres historias, tres testimonios del llano que narran la orfandad y la desolación de sus desiertos.
FICHA ARTÍSTICA
· Creación, dirección y interpretación: Jaime Santos
· Texto: Juan Rulfo
· Diseño de iluminación: Marta Santos
· Producción: La Chana Teatro





